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El Grupo Operativo Lúpulos de Calidad avanza en el estudio del uso del agua y de la fertirrigación en el Lúpulo

El Grupo Operativo Lúpulos de Calidad ha celebrado  una sesión online en la que se han dado a conocer los últimos estudios relacionados  con el fertirriego y el riego del cultivo del lúpulo, por parte de los miembros del grupo operativo. Se ha continuado así con las labores de investigación y divulgación en el marco de su proyecto sobre Innovaciones en el cultivo de lúpulo en España para mejorar la sostenibilidad de las explotaciones agrícolas.

Varios componentes del Grupo operativo han mostrado los avances en el estudio de la nutrición y el riego del lúpulo en los diferentes territorios en los que tiene presencia el grupo, como son Galicia, León y el País Vasco. Entre otras conclusiones se ha determinado que la planta del Lúpulo se adapta a un rango amplio de ph, puede crecer en niveles extremos de pH, en contra de las recomendaciones de los estudios ingleses. 

La importancia del riego por goteo ha quedado de manifiesto en varios de los ensayos presentados, ya que permite un ahorro y optimización del uso del agua además de la implementación de los abonos a través del sistema de riego. 

A continuación resumimos las explicaciones de cada uno de los ponentes: 

  1. Nutrición del cultivo del Lúpulo – Experiencia. Juan Valladares / AGACAL/CIAM. 

Juan Valladares Alonso presentó los estudios que se llevan a cabo en Galicia donde los suelos ácidos y se realizan analíticas de suelo cada 4 años de los que han extraído conclusiones como que el lúpulo exige un nivel muy alto de fósforo y alto de potasio .

Han realizado experiencias de fertilización nitrogenada que se presenta como  muy destacada para la nutrición del lúpulo, ya que  en cantidades adecuadas favorece el crecimiento y desarrollo de la planta. 

En cuanto a la fertilización  fosfórica es  importante al inicio del desarrollo de la planta y se asocia a procesos metabólicos como el desarrollo radicular, además de Influir en la formación y maduración de conos y favorece la producción de lupulina y el contenido en alfa ácidos. 

La fertilización potásica es  fundamental para la formación de tejidos resistentes a enfermedades y de sensibilización contra heladas. Imprescindible para la formación y maduración de los conos, así como para  la translocación de carbohidratos. 

En cuanto a los resultados de abonado en la finca de CIAM se han extraido conclusiones como que abonados de nitrógeno con más de 215 kg/ha disminuye el rendimiento y reduce el contenido de alfa ácidos. Así como que las aportaciones  medias de potasio aumentan el contenido en ácidos alfa y por el contrario el exceso puede producir una disminución de su contenido. 

2. El fertirriego del lúpulo. Benjamín J Rey / Investigador de la Universidad de Santiago de Compostela

Benjamín explicaba en su ponencia que la fertirrigación es novedosa en el cultivo del lúpulo y animaba a “cambiar el chip” respecto a la nutrición general. Mediante el riego se añaden elementos nutritivos que pueden mejorar las condiciones organolépticas del cultivo. 

Entre las ventajas de esta forma de nutrición de la planta se encuentran que ahorra fertilizantes, mano de obra, mejora la rapidez de elementos nutritivos,  evitan la competencia de las malas hierbas.

Pero esta fórmula también tiene sus inconvenientes entre los que destaca el coste de la inversión inicial en instalación y equipos.

También hay que tener en cuenta que dependiendo de la zona y del nivel de materia orgánica  presente en el suelo, hay que adecuar los fertilizantes sólidos solubles o líquidos a utilizar. Por ejemplo,  algunos abonos con urea no son adecuados en los suelos de Galicia. por las temperaturas, ya que si desciende rápidamente se pueden producir nitritos, tóxicos para el lúpulo

Destacaba Rey la existencia de varios instrumentos para realizar el nutrirriego como , inyectores tipo venturi, inyectores de fertilizadores eléctricos o los dosificadores hidráulicos proporcionales. Estos últimos serían los mejores para parcelas pequeñas ya que es proporcional la cantidad de inyección al caudal de agua y siempre  se produce la misma concentración en el agua de riego.

Finalmente incidió en las decisiones como los días de riego y las necesidades de nutrientes, tiempos de riego, necesidades de agua y las diferentes etapas de la planta;  asi se fijan las concentraciones de nutrientes en los depósitos. 

Explicó que en Galicia, por las características climatológicas, tienen  que incidir en el boro. 

3. JAVIER CANCELA Las necesidades de agua del lúpulo – Riego. Javier J Cancela / Investigador de la Universidad de Santiago de Compostela

Javer Cancela ha analizado, desde el trabajo de la Universidad de Santiago de Compostela, las influencias de las necesidades de agua. El cultivo es tremendamente vulnerable al cambio climático. La tradición histórica ha tendido a ubicar las plantaciones en  riberas de los cauces por su disponibilidad hídrica. 

Se pregunta Cancela si el riego es una solución, hay pocos trabajos  sobre efectos del riego en el lúpulo. Uno de los objetivos claros del grupo operativo es profundizar en este aspecto. Para ello se han estudiado diferentes planteamientos de riego teniendo en cuenta factores como la demanda hídrica y la competencia por otras especies vivas y a partir de ahí se han ajustado los coeficientes para condiciones de riego y de secano. 

Han llegado a diversas conclusiones en un riego enterrado en una parcela de León; enterrando  la tubería  a 40 0 50 cm del suelo se favorece que no haya problemas a la hora  de gestionar parcela. Explicaba Cancela que, a su juicio, no se debería bajar el contenido de agua del suelo por debajo del 20%. 

Con lo observado en este estudio se puede concluir que la falta de agua va a ser un problema debido a veranos secos y húmedos y  puede ser que se tenga que regar en meses que no se regaba. Habrá que tener especial cuidado con golpes de calor que pueden suponer pérdidas a nivel de producción y eso  puede desequilibrar la balanza del mercado.

4. JAVIER FREIRE Experiencia del Riego del lúpulo en la Ribera del Órbigo. Javier Fraile / Técnico de la SAT Lúpulos de León

Analizaba Javie Freire la experiencia del riego en la ribera del órbigo contraponiendo experiencias en los años 2018  y 2019 de riego por inundación y riego por goteo. Tras esta investigación se ha llegado a una serie de conclusiones como que para el riego por goteo no hay una receta, sino que hay que adaptar la dosis al estado fenológico del cultivo, la variedad, las precipitaciones, la textura y humedad del suelo y la temperatura ambiental.

Aunque requiere un conocimiento previo de su manejo, aporta, además de ahorro en consumo, por la disminución de pérdidas por percolación y ajuste de la dosis al momento preciso, un mejor control de las malas hierbas y la posibilidad de implementar fertirrigación mediante dosificadores de abonos  líquidos. También reduce el nivel de las condiciones favorables para el desarrollo de hongos patógenos, ya que el exceso de agua acumulada en el riego por inundación en zonas de cultivo ha favorecido en los últimos años el desarrollo de oidio con pérdidas de producción y calidad muy importantes.

La modernización del regadío con tubería a presión es una asignatura pendiente y necesaria para la implantación de sistemas de riego más eficientes y con ventajas en el control fitosanitario y en la nutrición del cultivo.

Con la experiencia acumulada en los últimos años se puede inferir que la aportación pluviométricas es importante a la hora de determinar las dosis de riego y en cualquier caso las necesidades reales son menores que las teóricas calculadas que arrojaban un gasto de 4000m3 por ha cuando la dosis real en la parcela de ensayos se encuentra en el entorno de los 3000 m3 /ha. El lúpulo aprovecha más agua de la que se aporta en el riego.


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